lunes, 8 de febrero de 2010

LA TERCERA EDAD (PREVENCION MEDICA)

El envejecimiento se caracteriza por mofificaciones físicas, químicas, biológicas, y psicológicas que se extienden por todo el período de vida adulta. La prevención médica y social, la higiene de vida, una política coherente hacia las personas de edad, pueden frenar los efectos patológicos de esta evolución que ninguna fuente de juventud ha logrado detener hasta hoy. Tal como se vive, se envejece. Todos podemos pretender un final de vida activo, digno y confortable, a pesar de la debilidad de nuestros recursos, nuestras incapacidades físicas, nuestra soledad. El arte de envejecer bien adquiere derecho, echando abajo las barreras seculares de la fatalidad y de las ideas recibidas. La persona de edad puede y debe mantener ejercicios físicos continuados, tener una alimentación suficiente y equilibrada, encontrar lugar en las actividades culturales y sociales de la sociedad. Se debe favorecer la inserción social de la tercera edad y evitarle la decadencia física y moral, permitirle vivir y no subsistir con programas de ayudas a domicilio, creación de alojamientos-hogares, casas de jubilación, centros de día y clubes.

PREVENCION CON LOS NIÑOS

No existen recetas pedagógicas para criar y educar a un hijo. Es necesario que se le quiera, que se le escuche, que se le hable, que se responda a sus demandas y que se le consagre un lugar pleno y entero en el seno de la familia y en la casa. Es importante darle los puntos de referencia en el espacio y en el tiempo que necesita para desarrollarse normalmente (comidas equilibradas y a una hora fija, un sueño suficiente).
El niño que empieza a caminar debe hacer sus propias experiencias, aunque sean dolorosas, hay que eliminar los riesgos de accidentes domésticos que amenazan los niños que mueren cada año por habe comido productos de mantenimiento, medicamentos o por haber caido desde una ventana o una escalera.
El niño necesita buena luz para el desarrollo de sus ojos, tomar el sol suficiente para su crecimiento. La sociabilidad y el lenguaje se desarrollarán con provecho con las salidas de vacaciones, con la adquisición de animales domésticos, fuentes inagotables de descubrimientos diarios.

EL PLACER DE ESTAR EN FORMA (Prevención)

Es indispensable dedicarse un tiempo al descanso y de dormir suficiente, dedicar una parte del ocio a los ejercicios físicos, a los juegos y a los deportes en general.
El sueño ocupa un tercio de nuestra vida. Hay que respetarlo: de 7 a 8 horas para el adulto, 12 horas para niños de 1 a 10 años de edad, en silencio, oscuridad y un ambiente térmico apropiado; es mejor haber terminado la digestión antes de dormirse y dejar la ventana de la habitación abierta.
La respiración amplia y libre asegura una buena capacidad de atención y juicio, acrecienta la confianza en sí mismo y da mejores reflejos. "Respirar es vivir".
Un entrenamiento higiénico metódico refuerza el músculo cardíaco, aumenta la capacidad respiratoria, facilita la digestión, previene las deformaciones y refuerza los músculos. La relajación perfecta de los músculos, obtenida con fuerza de voluntad y los masajes favorecen las relaciones interpersonales y la reflexión.
La higiene corporal no puede disociarse de una buena higiene personal y de un ambiente propicio para el bienestar físico y moral: las condiciones de alojamiento y de trabajo, el cuadro de vida social, cultural y natural son factores que intervienen en la higiene y la prevención.

LA MODA COMO PREVENCION

La moda impone a menudo vestidos cuyo tejido o corte es un desafío al confort y a la higiene. Los jeans demasiado estrechos, ocasionan un frotamiento permanente de la parte interna de los muslos que pueden favorecer la aparición de micosis. El llevar vestidos demasiado fruncidos con gomas frena la circulación sanguínea. Los tejidos sintéticos en contacto directo con el cuerpo mantienen la sudación. Muchos zapatos femeninos son antihigiénicos: su tacón alto o demasiado bajo, su punta puntiaguda que aplasta los dedos de los pies entrañan un desequilibrio del cuerpo, hasta dorsalgias, sin hablar de todas las deformaciones y callosidades del pie: hallux valgus (juanete), dedos en martillo. El llevar botas altas durente 6 de los 12 meses y 12 de las 24 horas tampoco es deseable: traba la circulación de la pantorrilla, apretada todo el día en una bota estrecha, y mantiene la maceración de los pies. La moda es tiránica, hay que saber elegir lo confortable y lo agradable vigilando el monedero y la salud.

FACTORES DE RIESGO

Aunque el abuso del tabaco y alcohol, aunque el sedentarismo y la obesidad constituyen factores de riesgo muy importantes en la génesis de las enfermedades cardiovasculares y del cáncer, estos factores presentan la particularidad y el interés de poder ser eliminados si se quiere: un esfuerzo individual permite a cada uno de nosotros parar o disminuir muy considerablemente las cantidades de tabaco fumado o de alcohol bebido, perder algunos quilos en exceso y hacer un poco de ejercicio; todo es cuestión de voluntad.
Por el contrario hay factores colectivos de riesgo, inseparables de las condiciones actuales del modo de vida, contra los cuales sólo se puede ejercer una defensa y una prevención colectivas a escala de una sociedad, de una nación, de un continente y de la tierra entera.
Afectan al ambiente y la alimentación: el aire y el agua están polucionados, los alimentos químicamente condicionados y se añade una radioactividad artificial a la radiactividad natural por acción del hombre (los peligros que presenta la primera corren el riesgo de poner en peligro cientos de miles de individuos en caso de que ocurra un accidente en una central nuclear por ejemplo).

miércoles, 3 de febrero de 2010

PICADURAS Y MORDEDURAS

Realiza valoración física al lesionado. Le proporciona comodidad y seguridad al lesionado.

Picaduras de abejas: Retira el aguijón, presionando suavemente de abajo hacia arriba y utiliza tarjeta plástica. Aplica amoníaco o bicarbonato diluido en agua o compresas de agua fría sobre la lesión.

Picadura de hormigas: Lava con agua y jabón y aplica vinagre o jugo de limón.

Picadura de araña y/o alacrán: Lava la piel y aplica compresas de agua helada con bicarbonato.

CUERPOS EXTRAÑOS EN ORGANOS DE LOS SENTIDOS

Realizar valoración física. Tranquilizar al lesionado. Demostrar seguridad. Lavarse las manos.

Cuerpos extraños en los Ojos: Hace sentar al lesionado, de manera que la luz llegue a sus ojos y le inclina la cabeza hacia atrás. Se coloca del lado del ojo afectado. Entreabre el ojo y observa el tipo de cuerpo extraño y localización. Vierte agua desde el ángulo interno hacia el externo, para remover el cuerpo extraño. Pide al lesionado que parpadee. Trata de retirarlo con la punta humedecida de un pañuelo. Si no lo logra extraer cubre el ojo con un apósito y envía al lesionado al Centro asistencial.

Cuerpos extraños en los Oídos: Cuando es un insecto y siempre y cuando no haya salida de líquidos o pus por oído, instila 3 gotas de aceite o de alcohol en el oído. Espera 15 o 20 minutos y luego voltea la cabeza del lesionado hacia el lado del oído afectado, para que el aceite arrastre al insecto y éste salga. Si es una semilla, voltea la cabeza del lesionado hacia el lado del oído afectado, si no sale, lo remite al Centro asistencial correspondiente.

Cuerpos extraños en la nariz: Pregunta sobre el tipo de cuerpo extraño y el tiempo que lleva en la fosa nasal. Le indica que tome aire por la boca, que ocluya con un dedo la fosa nasal libre y que expulse el aire de manera suave pero firme por la fosa nasal afectada. Si es un insecto, dele a oler vinagre, pimienta o amoníaco y pídale que estornude o se suene varias ocasiones. En caso de no expulsar el cuerpo extraño, remita al Centro asistencial.

Cuerpos extraños en la Garganta: Pídale al lesionado que tosa, haciéndole bajar la cabeza para facilitar la expulsión del cuerpo extraño. Sujételo desde la espalda, rodeándolo con sus brazos. Ubique el esternón y coloque una mano cerrada debajo de éste y la agarra con la otra. Oprime fuertemente hacia adentro y hacia arriba, para que los pulmones se compriman y salga el cuerpo extraño junto con el aire arrojado. Si el lesionado está inconciente, lo coloca en el suelo, de cúbito dorsal, se superpone sobre su abdomen y con el puño de su mano, hace presión negativa desde el esternón hacia el cuello. Da un golpe seco en la espalda, entre los omoplatos, para que el cuerpo extraño salga con ayuda de la fuerza de la gravedad. En caso de niños: Lo coloca con la cabeza hacia abajo sobre su antebrazo y los pies sobre su axila para sostenerlo y da un golpe seco sobre la espalda para que el cuerpo extraño salga por acción de la fuerza de gravedad. Da instrucción de prevención y cuidados. Da trato cálido y humano. Remite al Centro asistencial correspondiente.